Columna: una oportunidad para la quinoa

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El cambio climático trae consigo amenazas que pueden ser catastróficas para algunas poblaciones locales y a lo menos riesgosas para la población mundial. Estas amenazas potencialmente se materializaran inicialmente con efectos en la generación de alimentos, donde los cultivos agrícolas verán afectada su producción en términos de calidad y cantidad. Junto con esto, el continuo aumento de la población mundial contribuirá adicionalmente a la degradación del ambiente y pondrá una presión extra en los sistemas productivos. Es una característica de los cultivos agrícolas el adaptarse a ciertas condiciones climáticas específicas y, en función de esto, a ciertas regiones del planeta. Por esto, se estima que los cambios en el clima harán que tales cultivos se vuelvan menos productivos e incluso que muchos desaparezcan. Otro efecto que sufrirán los cultivos será el aumento de enfermedades provocadas por hongos y bacterias como consecuencia del aumento en la humedad. Es probable que sólo cuando se haya llegado a este escenario los seres humanos en general comprendan el valor de la diversidad biológica del planeta. De todas formas, esto es una poderosa razón para explorar cultivos alternativos como la quinoa que durante milenios se ha adaptado a una variedad de condiciones y ha sido cultivada en lugares con características muy especiales.

La quinoa es nativa de Sudamérica y ha sido cultivada por mas de 5000 años en la cordillera de los Andes. Registros del periodo de la conquista española describen la presencia de cultivos de quinoa hacia el sur en Chile hasta la isla de Chiloé, lugares en que ha sido muy exitosa en su adaptación. En realidad, la quinoa se ha cultivado desde Colombia hasta la parte centro-sur de Chile. Además, se cultiva a diferentes altitudes desde el nivel del mar hasta los 4000 metros de altura. Como consecuencia de esto, se han distinguido al menos cinco eco-tipos de quinoa que incluyen la quinoa del valle, del altiplano, del salar, del nivel del mar y la sub-tropical. Esta última, es probablemente la más reconocida en el mercado internacional representada por la Quinoa Real, que crece en los valles inter-andinos en Bolivia. Las distintas características de los eco-tipos mencionados se traducen en una gran cantidad de variedades y diversidad. Por lo tanto, la quinoa que se comercializa se presenta en diferentes colores de plantas, semillas y flores junto con presentar diferencias en sus propiedades nutricionales y sabor. De esta forma, debido a su gran diversidad, la quinoa tiene el potencial de ser adoptada como cultivo en múltiples regiones distintas de las en que originalmente se ha cultivado acercándose a más consumidores. Al mismo tiempo, la demanda por quinoa en el mundo crece de forma exponencial de acuerdo a datos del año 2013.

Desde el punto de vista nutricional, los aceites contenidos en la semilla de quinoa son ricos en ácidos grasos poly-insaturados, lo que es superior comparado con otros cereales en relación a la nutrición humana de acuerdo a las recomendaciones de la FAO. El almidón es el principal carbohidrato presente en la quinoa junto con otros azúcares solubles presentes en bajos niveles. La quinoa también contiene vitaminas importantes como el ácido fólico, la riboflavina, tiamina y la vitamina C, cuya presencia es poco común en otros cereales. Como uno de sus atributos nutricionales fundamentales se encuentra la alta calidad de las proteínas que posee. De hecho, la proteína de la quinoa tiene un valor biológico mayor que la proteína del pescado y de la carne roja. Además, la quinoa es un alimento libre de gluten, lo que tiene un valor extra en ciertas condiciones donde no tiene competidores. En parte considerando el excelente valor nutricional de la quinoa es que este grano ha sido denominado como el alimento del futuro. Por otra parte, un aspecto importante a considerar es que las propiedades nutricionales de la quinoa varían dependiendo de la variedad que se cultive.

En lo relativo a los aspectos del cultivo, la quinoa es uno de los pocos cultivos capaces de crecer en condiciones extremas. Esta planta puede ser cultivada tanto a nivel del mar como a mas de 4000 metros de altura en el altiplano. De igual forma, se adapta a climas calurosos y secos pudiendo soportar temperaturas entre -4°C y 38°C con humedades relativas en el rango entre 40% y 80%. En relación al recurso suelo, la quinoa puede crecer en suelos marginales con pocos nutrientes con pH básico o ácido y con presencia de sales. También presenta tolerancia a alta radiación solar y a periodos de sequía, generando producciones aceptables en condiciones de secano con 100 mm a 200 mm de lluvia.

En conclusión, el cultivo de la quinoa presenta varias ventajas en el contexto local y mundial. Por una parte, el crecimiento de la población junto con el cambio climático prometen un aumento en la demanda por alimento de calidad lo que puede ser abordado con la quinoa que presenta un gran valor nutricional. Por otro lado, la gran cantidad de variedades existentes de quinoa y su gran adaptabilidad son aspectos importantes que ayudaran a la adopción de nuevos territorios para el establecimiento del cultivo así como también a la generación de una oferta variada que impulse el crecimiento del mercado mundial. Por último, la quinoa es un cultivo rústico que puede prosperar en suelos marginales presentando una oportunidad para todo tipo de productores agrícolas locales.

Referencias

Quinoa: improvement and sustainable production. Edited by Kevin Murphy and Janet Matanguihan. 2015, Wiley-Blackwell. http://onlinelibrary.wiley.com/book/10.1002/9781118628041

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